lunes, 10 de agosto de 2009

Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Caracas
Subdirección de Investigación y Postgrado
Coordinación General de Postgrado
Maestría en Educación,
Mención Tecnología y Desarrollo de la Instrucción
Curso: Comprensión y Producción de Textos Académicos


Participante: Emma Josette Gil Díaz
Cohorte: 2009-III

Resumen comentado

Referencia:

Castelló, M. (2009). Escribir trabajos de investigación con alumnos de grado (pp. 21-29). En Textos 50. Lectura y escritura de textos académicos. España: Graó

Vocabulario especializado, conceptos y temas de interés tratados en el artículo:

1. Trabajos de investigación: Son textos complejos definidos por unos actores, finalidades, convenciones disciplinares y restricciones discursivas específicas que, a su vez, se elaboran en situaciones de aprendizaje y que también tienen su propio contexto con sus finalidades, convenciones, restricciones y actores.

2. La escritura de textos académicos: Se concibe como una actividad que exige tomar decisiones respecto a qué decir y cómo hacerlo en función de un conjunto de variables que tienen que ver con la situación comunicativa en la que el texto se sitúa (finalidad del texto, lectores, situación del escritor, objetivos personales, conocimiento del tema…).

Resumen:


En este artículo, la autora señala las pocas capacidades de los estudiantes al momento de escribir un trabajo de investigación. Describe además, cuáles son las competencias implicadas en la escritura de trabajos de investigación y presenta una propuesta para la adquisición de esas competencias. Así mismo Castelló sostiene que los estudiantes requieren de un proceso de instrucción, orientado a objetivos retóricos y discursivos para desarrollar textos académicos complejos. Por esa razón, reseña tres competencias: (a) Concebir la escritura respecto a qué se va a decir y cómo hacerlo de acuerdo al contexto; (b) Conocer y regular las actividades implicadas en el proceso de composición de textos académicos y, (c) Conocer la comunidad científica a la que va dirigida el texto. Seguidamente, la autora sugiere una propuesta fundamentada en los siguientes principios: (a) Concientizar a los estudiantes sobre el sentido y el significado de los textos académicos, (b) Facilitar el conocimiento y la conciencia sobre el propio proceso de composición y promover el uso de los recursos para gestionar y regular este proceso y, (c) Promover la interactividad y la intertextualidad a lo largo del proceso de composición. Para finalizar, Castelló diseñó las siguientes estrategias: (a) Leer, hablar y escribir sobre la escritura; que consiste en la organización de la información, posicionamiento del autor y la intertextualidad, (b) Dialogar con otros autores, orientada a la construcción de comunidades de escritores y, (c) Revisión colaborativa. De esta última estrategia, la autora indica que además de permitir corregir aspectos que no fueron vistos por el tutor, debe generar un ambiente afectivo de conocimientos compartidos, dando importancia a la construcción de nuevos conocimientos, tal como lo propuso Vigotsky, al reconocer que la escritura no sólo se emplea para comunicar la investigación realizada, sino que es uno de los instrumentos que la hace posible.

Comentario crítico:


En la lectura de este artículo fui visualizando mi propia experiencia como profesora, y me sentí privilegiada por conocer tan claramente herramientas que pueden proporcionarme y proporcionarles a mis estudiantes una buena técnica de escritura para desarrollar trabajos de investigaciones o proyectos de grado. En este sentido, debo expresar que la lectura me pareció interesante al conocer diferentes dificultades mostradas por los estudiantes; dificultades que están relacionadas al proceso de aculturación es, con las prácticas cotidianas, modos y yo agregaría malos hábitos adquiridos para leer y escribir.
Igualmente comparto la idea de Castelló, al señalar que los estudiantes tienen sus propias formas de decir lo que piensan y saben, pero se les dificulta al momento de realizar un texto coherente para que el lector pueda comprender lo que ellos escribieron. Así mismo, es una queja global la situación de los estudiantes que no saben referir fuentes o citas, sin cometer plagio o que éstas queden bien integradas en el texto. Conviene, igualmente mencionar un aspecto importante relacionado con la reorganización del propio conocimiento y el establecimiento de niveles más profundos de relaciones entre los conceptos, base, para producir un nuevo saber.
Adicionalmente, creo también que las falsas creencias, en la que sólo se utilizan formas impersonales en la escritura de textos académicos o el hecho de que no se deben emplear marcadores actitudinales y modalizadores del discurso, son algunos de los problemas más comunes que presentan los estudiantes universitarios
Es así que, una vez identificadas las dificultades de los estudiantes, la autora refiera que tras varias investigaciones se tienen identificados tres grandes grupos de competencias: (a) Concebir la escritura respecto a que se va a decir y cómo hacerlo de acuerdo al contexto. (b) Conocer y regular las actividades implicadas en el proceso de composición de textos académicos y, (c) Conocer la comunidad científica a la que va dirigida el texto, las cuales son precisas de adquirir para escribir textos académicos. Sin embargo, yo considero particularmente que aunque se tengan estas competencias, escribir textos académicos es un arte y también señaló Ivanic y Roach (citado en Castelló, 2008) escribir textos académicos es como aprender un nuevo lenguaje, el lenguaje del discurso académico de una comunidad (p. 24)
Para finalizar, comparto ampliamente las reflexiones de la autora que apuntan a que la escritura no se usa simplemente para comunicar la investigación, sino que es el instrumento más potente para hacerla posible. Enseñar eso a nuestros estudiantes universitarios es avanzar enormemente en su formación académico-profesional.

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